Ahora

¡Basta de lectores pasivos!

Leer no es algo que se pueda hacer
En cuatro patas y mordiendo la almohada.

Una mujer, el año pasado, me decía que los periodistas deberían nuclearse en un Colegio de Periodismo, todos matriculados y con título. Con el tiempo, llegué a pensar que hacer eso, implicaría quitar de circulación a muchos comunicadores sociales, entre ellos a todos los Monos excepto Monovalente. Así también, sería rajar a todos los que ofician de periodistas desde otras áreas, y si hay que tratar el tema del medioambiente, no podrían participar biólogos, químicos, geólogos, etcétera. Por otro lado, sería un núcleo de poder muy fuerte y cerrado, lo que atentaría contra la democracia y la libertad de expresión, y lo que es peor, facilitaría a las empresas privadas intervenir los contenidos editoriales vía tongo y extorsión.


Esto lo digo porque quiero abogar por todos aquellos periodistas independientes que investigan y se animan a ponerle el pecho a las balas, todos aquellos bloggers que denuncian, todos aquellos creadores de rumores que siembran la duda para frenar la metástasis de las mentiras inventadas para ser convertidas en verdad por mayoría de voto.

Hace un par de semanas, salió en la sección Temas de La Voz, un artículo que hablaba sobre las consecuencias de la información obtenida de Internet y las redes sociales. El artículo hace referencia, más que nada, a las bromas de usuarios que se convirtieron en tema de discusión en los grandes medios, pero olvida hablar del hecho de que fueron los grandes medios los que olvidaron chequear la información. Pero, claro está, la intención subliminal del artículo es la de decir “internet miente, pero La Voz del Interior tiene la papa”. De hecho, tampoco habla de los investigadores independientes, porque eso iría en contra de la moraleja: “lo más seguro es consumir noticias de sitios cuyo contenido nos ha demostrado ya su confiabilidad”.

Ahora, ¿dónde queda el trabajo que un periodista puede hacer de oficio? ¿Qué puede hacer un periodista por su cuenta, fuera del medio para el cual trabaja?

El martes a la mañana, asistí a una conferencia organizada por el Foro de Periodismo Argentino, en el Colegio Universitario de Periodismo. La charla era sobre las redes sociales y el rol del periodista frente a las nuevas tecnologías, destinado a estudiantes e interesados. La enseñanza que alguien pudo obtener de esa charla fue: – 1 – Tené cuidado con lo que decís, y – 2 – antes de publicar algo en Twitter o en Facebook, consultalo con tu editor.

Bueno… me puse a ver qué pasaba con este Foro de Periodismo Argentino, el FOPEA, para entender por qué podrían aconsejar algo así, y me encontré con que, en su historial, tiene un buen par de defensas al Grupo Clarín, las cuales fueron señaladas por nadie más que Víctor Hugo Morales. Además, en su página de Internet tiene un par de detalles interesantes; recibe dinero de AVINA, una fundación que ha participado en varios proyectos con Clarín, también recibe de la NED, National Endowment for Democracy, quienes apoyaron ataques golpistas contra Chávez en Venezuela, a Manuel Noriega en Panamá y donó $250.000 dólares a la Fundación Nacional Cubano-Americana, un grupo que se opone al gobierno comunista de Castro; también tiene una chupada de medias al Banco Mundial, del cual no necesito decir nada. Bueno, la red de relaciones es mucho más grande, pero acabaría aburriendo al oyente con tanta letra chica, así que me quedo con una breve reflexión final para la semana del Periodista.

Cada uno, cada individuo, es un periodista en potencia. Lo digo porque no basta con escribir, grabar o aparecer en un medio para serlo. Cuando uno lee una noticia, ya sea en una edición impresa o en Internet, cada uno debe adoptar un compromiso: el de cerciorarse de que la información diga la verdad, sin dejarse influenciar pasivamente por la línea editorial del medio, ya sea leyendo el diario La Nación, viendo el canal Crónica o incluso escuchando Sangre de Monos.

Mi deseo está lejos de que se crean todo lo que decimos, sobre todo porque ya se ha manifestado que lo que hacemos no es sólo periodismo, sino una mezcla entre la crítica, la ficción, el arte y yo le sumaría un poco de mal gusto. Queda en el oyente informarse por su cuenta, buscar la verdad, desconfiar de la voz que suena más fuerte sólo por tener más dinero. Queda en el oyente leer La Voz, La Nación, Página 12, el blog del Partido Pirata, indagar, meter el dedo en la llaga, filmar cuando abren el dique para quedarse sin agua y cobrar un subsidio, leer la revista 3C, La Prensa Obrera, la Revista Barcelona y hasta la borra del café, si tiene ganas; pero que sea con un espíritu crítico, y no ser un consumidor pasivo como puerta giratoria.

0 comments:

Publicar un comentario